
Cómo pesan estos días interminables... Mañanas cansadas y espectantes, mediodías solitarios y tardes con sueño y resignación. Eventualmente el ánimo resurge, la energía regresa, la sonrisa aparece, algún que otro mensaje que devuelve la vida. La noche llega rápido, en un contínuo acelere de tareas. La corrida hacia el ómnibus, no lo veo venir, camino, descanso, llego a casa. Por fin.

